Cuento improvisado por Gengibre en un momento de extremo nerviosismo

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Todo sucedió ese día en que Gengibre tropezó en el troley con esa banda de mafiosos contrbandeantes de gomitas con forma de ositos y los mismos la obligaron a contarles un cuento:

Bueno, el cuento que les voy a contar...eh...es el siguiente...ese que trata de...eh...de...esa historia eh...esteeeh...en que eh...el pro pro protagonista es un un un un ....y eh....los sombreros...no, no había sombreros...bueno, quizás sí...eh...en fin

Había una vez...eh...jeje...bueno fueron muchas veces...pero no importa...eh...una vez en que un sapo que se encontraba....ay no! creo que lo arruiné! no, todavía no...eh...esteeeh...sí, el cuento...bueno, este sapo, vivía en el fondo. DE UN POZO!! DE UN POZO!!! si...juro que dije un pozo....eh....bueno, en este pozo... eh...(mira hacia los dos lados de reojo)¿Qué había? ah si...había un sapo...sí, un sapo...¿ya dije un sapo? Bueno...eh...este sapo, que vivía en un pozo (se retuerce la punta del pullover)...sí, un pozo, estaba ehh....este...muy metido. En el pozo. Por que el vivía en el pozo... si...eh este....eehhhh....y luego...el sapo....eh....lo que pasa es que era un sapo muy sapo...de esos sapos que eh...viven...en...un...un...un...(glup-traga saliva)...pozo....sí...en un pozo... y este sapo...eh ...eh....eh(transpiración de excesivo nerviosismo) AHHHH!!!!!!!!!! (huye saltando por la ventana)...

Que aparezcan zapatos en tus sueños

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Pero no cualquier par de zapatos. Sino de dos zapatos

Uno verde con cordones anaranjados que uso el príncipe roger en la fiesta en la que le declaró a una princesa avestruz su eterno amor que comenzó aquella tarde soleada el 3º dia de ese invierno.... ese invierno digo q talvez vos te acuerdes, en el que llovieron zanahorias entre las 22:07 hasta las 22:14 hs.

El otro zapato tiene que ser no un zapato sino una bota negra de guerrillero que la fabricaron especialmente para filmar una película que no se termino y no llego al cine porque se acabó el presupuesto en el 6º mes de producción...los actores usaron la plata del megahiperfilm para comprar tartas de manzanas en el kiosco que se encontraba exactamente a 867 cm de la casa del actor principal.... un chabón de pocas palabras que empezó sus estudios en la fundación de un maniático enfermo por las jeringas previamente pasteurizadas

De mis andanzas por la ciudad de grandes humos en busca del paraguas perdido (Parte 1)

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Todo comenzó la semana pasada, cuando me encontraba disfrutando de un apacible domingo en aquel lugar rodeado de álamos que solíamos frecuentar con Vinagre, el pequeño gnomo coloradito y aquel guitarrista, en esas tardes de locura juvenil y creación artística. Quién diría que a partir de esa tarde las vagas proyecciones que yo tenía para la semana siguiente se esfumarían como el humito que despide un tacita contenedora de infusión de boldo, carqueja, alcachofa y etc (todavía le tengo desconfianza a ese etc que se anunciaba en la fórmula de composición). Sí, mis queridos duendes y animales, el tubo telefónico sonó y despertándome de mi eterno cabeceo de las 15:25 me avisó que debía emprender viaje a la ciudad de grandes humos y buenos aires. Los motivos que impulsaron y fundamentaron mi inesperada partida no son tan relevantes como las verdaderas intenciones que deseaba llevar a cabo. Es por esto que no desperdiciaré tiempo ni líneas explicitando los por qué y procederé a continuar con mi relato.
Así es que llené con algunas pertenencias y herramientas necesarias mi gran pañuelo rojo a lunares que luego até a un palo que me eché a la espalda, y emprendí mi camino por pantanosos e inciertos terrenos. En mi pañuelo cabían perfectamente un frasco con ungüento de trébol de 3 hojas y media, un despertador con su respectivo destornillador, una tarta blanca (siempre útil en caso de encontrarme con esos indeseables guzznags), mi siempre compañero frasco de botones, y un pequeño mapa de la ciudad con el que planeaba prender un fueguito en cuanto se me acabara la luz que emitía el despertador.
Después de una larga y cansadora travesía, logré llegar a la ciudad. Para ello debí colarme en la bodega de un micro que me acercó alrededor de 200 Km. Podrían haber sido más, pero me descubrieron en cuanto empecé a gritar intentando imitar el apasionado cantar de las grullas japonesas en época de celo. Luego me crucé con un cerdo que se ofreció a llevarme en su lomo con la condición de que dejara de gritar. Así es como después de 12 hs llegué a destino (sí, amigos, los cerdos pueden ser muy veloces cuando sus tímpanos se encuentran ante peligro eminente). Me despedí de mi amigo el chancho con la esperanza de volver a verlo. Una vez allí me fue fácil ubicarme, claro, al haber viajado en solo 12 h, no me fue necesario prender fuego al mapa, además, en la bodega del micro aproveché para hurtar un par de alfajores, un GPS y un pirulín que le arranqué a un erizo mientras dormía...
Ya solo me faltaba dirigirme hacia la gran X roja marcada en mi mapa, donde se encontraba el paraguas perdido...

De mi primer servicio, bajo el nombre de G.L.A.D.I.O.L.O.

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Hola, amigos que surcan este pequeño trozo de internet...primero he de presentarme...
Mi nombre es Erizo, y no diré nada más de mi para no atormentarlos con la historia de mi vida...
Conocí a G.L.A.D.I.O.L.O. por esas raras ocurrencias del destino, cuando mi barco, creyendo haber visto café bajo un liquibambar, lanzó redes hacia lo que sería en realidad, a dos sujetos de extraño aspecto... dos sujetos que serían pronto mis compañeros, mis amigos... Vinagre y Gengibre... dos sujetos que me presentaron otro estilo de vida, que de haberlo conocido antes, de seguro ellos me hubieran contactado a mi...
Ahora paso pues, sin más demoras, a contarles de mi primer labor junto a uno de estos sujetos, Gengibre, puesto a que Vinagre en esos momentos estaba en una misión en el extranjero en un valle de piedras redondas.

De mi primer servicio, bajo el nombre de G.L.A.D.I.O.L.O.

"No había pasado mucho tiempo luego de conocer a Vinagre y Gengibre, que ya habían tomado confianza en mí y me comentaron de uno de sus planes, el cual se llevaría a cabo con extrema delicadeza...
Empezamos a planificar pues, con extrema dedicación y delicadeza, precisos estudios sobre el área en la que llevaríamos a cabo nuestra leal tarea, puesto que sabíamos de antemano que necesitaríamos el apoyo de criaturas externas a la causa, que no conocerían ni para quién estaban relizando tan noble acto, sino que tampoco conocerían nuestros propósitos. Organizamos todo para el Miércoles 9 de Abril, pero debido a que no nos concentramos en el facor clima, lo tuvimos que postergar 24 horas. Fue así que realizamos una concentración bajo el nombre de la sabidu´ria, juntando a todos las criaturas bajo el gran totem de búho que poseía aquel maravilloso lugar donde huarpes y pehuenches llevaban ya casi 46 años luchando continuamente sin descanso. Y antes de que empezaran a sospechar puesto a que mi compañera no llegaba, yo decidí emprender la tarea, sin previos conocimientos sobre los dialectos de las diversas especies de criaturas que habitaban allí. Y fue así que tomé mi mano derecha y me dirigí al artefacto cuya fuente de energía está proporcionada por hamsters, y lanzé con mi mano derecha hacia la fuenta de alimentos que se encontraba a 36 personas de distancia. Creo que básicamente por instinto, viendo que no llegaba, otra de las criaturas tomó mi mano derecha y extendió la suya hacia nuestro objetivo. Fue así como poco a poco, fueron uniéndose en una cadena de brazos, extremidades, patas, garras etc. y consiguiendo unir por un instante la fotocopiadora con fuente de enería a base de hamsters y aquel árbol de plátanos."

Fue así señoras y señores, duendes y gnomos, toros y águilas, de como ocurrió masomenos mi primera labor junto a G.L.A.DI.O.L.O. y de como exitosamente logramos nuestro cometido.

Erizo

P.D.:Quiero agradecer al canibal con cabeza de kiwi por ayudarnos pese a su filosofía contradictoria con la nuestra, y dedicar esta labor, a Vinagre porque de seguro hubiera derramado una lágrima de su ojo izquierdo al ver nuestra exitosa labor.

Última aventura de Vinagre

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Yo, Vinagre, luego de unos días, me estoy recuperando del rotundo golpe de tristeza y abatimiento que se impulsó sobre mi alma al contemplar la destrucción de una de las más sublimes obras gladiolescas que hubiera alcanzado a llevar a cabo, durante mi estadía en el Bosque Encantado.
Luego de una larga,… muy larga,… eterna caminata llevada a cabo en compañía de la-duenda-incansable Gengibre, durante la cual nuestros bonetes (de estreno) no paraban de cosechar asombros… al punto de que, si no juntaron más, fuera seguramente debido a su tamaño finito.
Decía yo que, luego de haber recorrido un largo tramo silbando y tarareando, decidimos desviarnos un poco en busca de ayuda. Fue así como dimos con la madriguera de un topo. Un topo que, seguramente, no cumplía con sus obligaciones de cuidar la madriguera, puesto que, luego de proclamar interminables llamados y amenazas, ninguna cabeza se quiso asomar por el a’ujero. Dejamos una nota intimidatoria, pero, como el tiempo vale mil colores para los duendes, proseguimos a paso firme.
Cuando parecieron haber pasado varias lunas sobre nosotros, mi compañera proclamó:
- Ánimo, Vinagre, que falta poco…
- Un último descanso no nos vendrá mal.
Mientras nos hallábamos detenidos, creí ver un humo levantarse sobre el horizonte…
Esperamos… Era algo, o alguien, que se acercaba… Era… ¿un topo arriba de un camello?
Efectivamente, el topo, luego de leer la carta, no dudó en correr en nuestra búsqueda.
A medida que reanudábamos la marcha, aclarábamos algunas dudas… era un buen bicho, el topo… Hasta nos ofreció “apoyo logístico”
- ¡Ja!, ¡Ja!
- ¡Je!, ¡Je! Pero… ¿no te hemos contado la historia de los duendes y el flautista de pan flauta?
- No, ¿por qué?

Cuento de los duendes y el flautista de pan flauta
Cierto día doce de marzo –día de pasear escaleras- un par de duendes marchaban un tanto agotados por un sendero del bosque. Fue tras cruzar una correntada que se encontraron con el flautista… moreno, larguirucho, de nariz rojiza y sombrero al estilo “Benjamín Franklyn”.
- ¿Necesitan ayuda? Tal vez si os acompaño con una melodía pueda daros apoyo logístico…
Los duendes intercambiaron miradas…
- Claro, un poco de ritmo no nos vendría nada mal…
Habían marchado un muy largo tramo… cuando se los vio reaparecer de entre unas malezas que penetraran un rato antes… Dicen que el flautista iba encadenado a la escalera, y la llevaba sobre sus hombros.
- ¿Te sientes bien? ¿No necesitarás algo de “apoyo logístico”? ¡Ja!, ¡Ja!, ¡Ja!

Una vez llegamos a destino, nos detuvimos a examinar la zona en busca del farol perfecto. Y lo hallamos… Luego de pensarlo un momento, de pronto… ¡Záscate!, el farol había sido premiado con un hermoso sombrero de hongo color rojo, y un moño que le hacía juego. Fue tal la alegría que sentimos al verle, que nos dieron ganas de bailar… pero algo, súbitamente, nos hizo cambiar la expresión.
- ¡El placero, Vinagre!
- ¡Rajemos, Gengibre!
Unos segundos después, corríamos con la escalera por la otra esquina de la plaza.
Con la escalera a salvo, lejos de cualquier amenaza, no pudimos contener las carcajadas, mezcla de júbilo, adrenalina, y travesura… Nos dimos el tiempo de conocer a una niña, que se sonrió ante nuestra reluciente alegría, y los simpáticos bonetes. Le preparamos un regalo… y Gengibre, gracias a sus dotes adquiridas por haber nacido en San Nicolás, le bordó un esplendoroso “GLADIOLO”.
Marchábamos dispuestos a contemplar, ahora sin riesgos, el resultado de nuestra hazaña…
No fueron nada las exclamaciones que debimos oír en boca de unos jóvenes bien desprovistos de imaginación y cortesía…
No fueron nada, (y me detengo, porque, cuando lo recuerdo, me dan ganas de llorar) porque vimos el sombrero caído, y destruido por la mitad.
Una trémula sensación de… “me mataron un hijo” se adueñó de nosotros. Y nos empujó a una pena gigante, una angustia que sólo podrán imaginar aquellos que alguna vez criaron un sueño hermoso durante mucho tiempo. Que se sacrificaron mucho por verlo nacer, por verlo algún día abrir sus alas… Y el sueño no alcanzara a asomarse, que alguna bestia inhumana sin corazón lo degollara frente a sus ojos.
…Con el tiempo vinieron otros jóvenes, tan acostumbrados a la fría rutina, que, sorprendidos por nuestros bonetes, se acercaban… tal vez para burlarse, como ocurre en todos los cuentos. Tal vez, más inocentes, para ayudar…

Mientras existan monstruos sin sangre que destruyan el inocente sueño de quienes supieron ver más allá de lo común, de lo vulgar, de lo aburrido…
De quienes soñaron alguna vez un farol aseñorado…
Mientras maten la risa de mil niños, que podrían haberlo visto…
Mientras silencien la cara de asombro de gente común, que por un momento se viera auxiliada en medio del terrible pantano de la cotidaneidad…
Mientras no nos dejen arrancar más: -¡Mirá eso! ¿Cómo habrá llegado allí?
Mientras todo eso ocurra, los duendes lloran…
Los sueños lloran…
¿Y cómo hemos de extrañarnos de que todo siga marchando hacia una obscura boñiga de toro?...
Y esa fue mi última aventura aquí, en Mendoza; porque motivos apremiantes me obligan a abandonar mi (tan aquerenciada) querencia. Espero que continúen con lo que alguna vez soñé. Soñamos…
Gracias a todos por el apoyo indispensable. Gracias a Berry, que nos impulsó muchísimo a seguir adelante. Gracias al erizo, al topo, al cuco, y a la nutria. Gracias a los que se fueron prendiendo; Matue; Josueno; Amarantina (que vio posible una amistad con el chivo). A propósito, tal vez me excedí un poco cuando los traté de guzznags. Si hay algo que no queremos son enemigos…
Gracias, sobre todo, a Gengibre. Por compartir mi sueño; por darle cuerda; por animarme siempre; por robarme todas las sonrisas que venía ahorrando; por los momentos; por sacarme del abatimiento y la nostalgia (que yo llamo “filosofía”); Porque un sueño es un hijo, y GLADIOLO es un sueño… nuestro al principio; ahora de todos…
G.L.A.D.I.O.L.O. Gremio Laboral Adjunto a Duendes Inicial y Ocasionalmente Liderados por un Oso
Se despide, con tierno soplo, el duende Vinagre, fiel servidor de la orden GLADIOLO.

Última carilla de la bitácora que narra fidedignamente las aventuras que acontecieron a Vinagre y a Gengibre un día en que los sorprendió el temporal.

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Nota: Cuando despertamos enjaulados había cesado la lluvia.
Nota: Los acróbatas son gemelos
Nota: Tengo hambre
Nota: Los acróbatas hacen trampa
Nota: Perdí otro dedo fastidiando a las cacatúas
Nota: El guacamole no debe prepararse con taaaanto tomate
Nota: ¿Mr PacMan se empastillaba?
Nota: ¿PacMan se escribe así?
Nota: El té de los cafés brasileros no tiene nada de especial
Nota: Mañana abre el cine Universidad
Nota: No olvides pasar a buscar la bicicleta por la mañana
Nota: Me duele el pie
Nota: Estamos haciendo uso y abuso de las “Notas:” (LIBERTAD DE EXPRESIÓN)
Nota: No me entran más notas
Nota: Ay! Tan solo una pequeñita...

(verticales)
Nota: Encontré más lugar para escribir notas
Nota: Extrañamos a Carmencita
Nota: Un detective nos preguntó por ella, seguramente está sobre la buena pista

FIN

Penúltima carilla del diario de aventuras de G.L.A.D.I.O.L.O.

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Mi compañero se sintió ofendido, y dispuesto a alcanzar el barco para golpear al animal, destruyó mi centro urbano con su pulgar.
Lo seguí al nado. Por fin alcanzamos el barco. Nos sumergimos buscando alguna compuerta para poder entrar...y la hallamos.
Después de una travesía por caños, tubos y recovecos, salimos a la superficie por el inodoro.
No duró mucho, cuando salimos a la cubierta, resbalamos en aceite de lino y nos golpeamos la cabeza.
Cuando despertamos, estábamos en una jaula, Sí, este barco contrabandeaba granos de café, cacatúas, juguetes inflables tailandeses y un par de acróbatas coreanos...
Luego de una intensa labor diplomática con el capitán Erizo, llegamos a un acuerdo, así es como él pronto pasará a formar parte de G.L.A.D.I.O.L.O.
Nota: Cuando despertamos enjaulados había cesado la lluvia.

CONTINUARÁ...